ANTECEDENTES

La Comisión de Investigación en Salud para el Desarrollo de la OMS, identificó, en el año 1990, que existe una gran disparidad entre los recursos aplicados a la investigación en salud dirigida a las necesidades de la población de los países menos desarrollados, y la magnitud de sus necesidades de salud. De acuerdo a los resultados de su análisis se estimó que menos del 10% de los recursos de investigación de salud globales estaban aplicándose a los problemas de salud de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Este desbalance es popularmente conocido como el “10/90 gap” o desequilibrio 10/90.

En 1998 se estableció, en Ginebra, el Foro Global para la Investigación en Salud con la misión de alentar más investigación de salud consagrada a las necesidades de desarrollo de los países y promover la colaboración entre el sector público y sector privado para resolver este desbalance.

Apuntando a resolver el contraste existente en materia de investigación en salud entre los países más ricos y los países de medianos y bajos recursos, la Comisión de Investigación para el Desarrollo resaltó la importancia de que estos últimos establezcan su propia capacidad para realizar investigaciones de salud a nivel nacional.

Para que esto pueda hacerse efectivo resulta de trascendental importancia la creación de un sistema de investigación en salud que relacione tres componentes esenciales: la necesidad, la realización y la utilización de la investigación. De la existencia y el funcionamiento de este sistema depende que no se desperdicien los recursos ni las capacidades de investigación que los países en vías de desarrollo innovadores han demostrado poseer en un alto nivel de calidad.

En la Argentina, la brecha entre la inversión que se hace para la investigación en el área de salud y los problemas reales de salud de la población se agravó a partir de la crisis social, económica y en particular del sistema sanitario, en el 2001, con la caída de la convertibilidad.

En este marco, y a partir de la experiencia del Foro Global de Investigación en Salud, un grupo investigador, preocupado por la situación de la investigación en salud, decidió generar un espacio para el debate de la agenda actual y futura de la investigación en salud de la Argentina. La misma se orientó a sumar las instituciones públicas que hoy cumplen con funciones de desarrollo y financiamiento de la investigación en salud en Argentina, y participar al cuerpo directivo del Foro Global de Investigación en Salud con asiento en Suiza. Así, tres Ministerios, Economía, Salud-Ambiente y Educación, junto con la Representación Argentina de la Organización Panamericana de la Salud dieron marco para la constitución de dos comités que convinieron en generar un espacio para el debate de la reconocida brecha 10/90.


El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SECYT), la Comisión Nacional de Programas de Investigación Sanitaria (CONAPRIS) y la Academia Nacional de Medicina conformaron el comité organizador que delegó la preparación de la agenda para el debate en un comité científico integrado por investigadores de reconocida trayectoria y representantes de instituciones académicas.

Así, el 5 de agosto de 2005, por Res. 459 del Honorable Consejo de Administración de la Academia Nacional de Medicina, se autorizó la conformación de FISA y se aprobó que se establezca el Centro de Investigaciones Epidemiológicas (CIE), como sede de funcionamiento de este Foro.

MISION

El Foro de Investigación en Salud de Argentina (FISA) tiene como misión principal, fortalecer la investigación de salud consagrada a las necesidades de desarrollo de Argentina.

La investigación en salud cumple una función sumamente importante en el desarrollo del país, ya que contribuye no sólo a la prevención y el tratamiento de enfermedades, sino también a un entendimiento más amplio de aspectos económicos, sociales y otros factores determinantes de la salud, así como al fortalecimiento de la base de pruebas para diseñar programas y servicios eficaces y eficientes.

Para que eso se cumpla debe existir un esfuerzo deliberado por desarrollar una cultura de utilización de la investigación en los procesos de desarrollo de políticas y planificación. El desarrollo de esta cultura requiere esfuerzo y capacitación por parte de la comunidad de investigadores, quienes deben aprender a concentrar su investigación y a interpretar y comunicar los resultados a los desarrolladores de políticas. Estos, a su vez, deben buscar activamente la estimulación de la investigación de materias clave y adquirir habilidades para la aplicación práctica del conocimiento nuevo.

En este marco, y sobre la base de la experiencia del Foro Global de Investigación en Salud, establecido en Ginebra en 1998, FISA se propone constituir un ámbito de encuentro para que los diversos actores involucrados intercambien opiniones y actúen como catalizadores para lograr la innovación y el progreso.

 

Informese sobre el Foro Mundial de Investigación en Salud
http://www.globalforumhealth.org/site/000__home.php

ORGANIZAN EL FORO DE INVESTIGACIÓN EN SALUD PARA ARGENTINA